Cuidado del producto

Cuidado del producto

¡Cuida tus Rehband y ellas te lo devolverán!

Estamos extremadamente orgullosos de la alta durabilidad que representan nuestros productos. En este artículo aprenderás cómo cuidar tus productos Rehband para mantenerlos en perfecto estado durante toda su vida útil. Sigue nuestras sencillas recomendaciones de cuidado y te sorprenderá la cantidad de años que puede durar tu producto.

Una función clave es el calor

Los soportes Rehband están fabricados con un material de goma extremadamente resistente que genera calor. La función clave del calor en los soportes Rehband es proteger músculos, articulaciones y tejidos blandos frente a lesiones.

Las propiedades aislantes del material retienen el calor corporal generado durante la actividad física, pero simplemente al usar los soportes ya se obtiene el beneficio térmico. El aumento de la circulación sanguínea y de la función muscular generado por el calor permite un mayor rendimiento.

Entrena. Lava. Repite.

La actividad física aumenta la temperatura corporal y genera sudor. Nada nuevo. Todos los atletas que han usado una rodillera conocen la sensación de calor y las mangas empapadas cuando termina el entrenamiento.

Pero no te preocupes, unas rodilleras sudadas no son lo mismo que rodilleras con mal olor. Cuidar tu producto Rehband y devolverlo a su estado previo al entrenamiento se puede hacer en unos simples pasos.

SECAR

Déjalas secar del revés cuando te las quites después del entrenamiento (no las dejes durante horas en la bolsa del gimnasio).

LAVAR

Lávalas en la lavadora con tu ropa habitual, preferiblemente con colores similares. Programa de 40 °C. Se recomienda bolsa de lavado, pero no es obligatorio.

SECAR

Estíralas suavemente y déjalas secar en plano a temperatura ambiente.

En casos extremos, cuando el olor no desaparece (y ya has seguido las instrucciones de lavado), prueba colocarlas en el congelador dentro de una bolsa hermética durante la noche. Esto ayudará a eliminar las bacterias acumuladas que suelen ser la causa del mal olor persistente.

LO QUE NO DEBES HACER

Hemos escuchado muchas soluciones creativas para eliminar olores a lo largo de los años. Para evitarlo, aquí tienes algunos consejos sobre lo que no debes hacer:

No metas tus Rehband en la secadora. El calor elevado destruye la integridad del material y las costuras. También puede derretir los logotipos.
No hiervas tus rodilleras por las mismas razones. Créenos, lo hemos visto muchas veces. El lavado a máquina es suficiente.

¿CÓMO MANTIENEN LOS ATLETAS LIMPIOS SUS REHBAND?

El atleta OCR Ryan Kent dice:

“I’ve never boiled them or put them in the freezer, but I definitely throw them in the washer at least once every week or two. I sweat so much in general, but the heat and humidity here in South Carolina takes the sweaty-ness to another level. I mean, those bad boys are soaked after a really good workout. (But they’re designed to get wet). And I typically just toss them in with my other laundry."

Cuando se le preguntó por el peor olor que han tenido, respondió:

"I had a pair sit in my trunk for a few weeks and the odour eventually made its way through the trunk and into my car. I don’t know if I just got used to it, but it actually didn’t bother me too much. It wasn’t until ppl (aka my girlfriend) refused to get in my car that I felt obligated to take them out."

La leyenda del Functional Fitness Annie Thorisdottir ha usado rodilleras Rehband durante muchos años. Así es como las cuida:

“There is no problem just putting the knee sleeves in the washer. I wash mine about once a week and then I just throw them in with my training gear. Might put on a little bit longer program for that wash but they come out looking great and smelling good. I just let them dry standing up. You sweat in them same as your training gear so they need to be treated similar.”